Seleccionar página

“Esto es una enfermedad grave que me da mucho miedo”, así acudió la semana pasada una paciente a mi consulta…

La artrosis es la enfermedad articular más frecuente y una causa importante de limitación funcional, produciendo una dificultad progresiva para realizar las actividades cotidianas.

 En las manos se produce por un desgaste del cartílago de las articulaciones. Se da con mayor frecuencia en mujeres entre 40-50 años. Los pacientes notan un engrosamiento lento y progresivo en las articulaciones de sus dedos, hasta que se forman los llamados nódulos de Heberden, que consisten en la deformidad de la interfalángica distal, es decir, articulación situada antes del comienzo de la base de la uña.

Los síntomas más frecuentes son rigidez, perdida de funcionalidad, deformidad y dolor de tipo mecánico, es decir, aparece con los movimientos y mejora con el reposo.

¿Cuál es el origen de la artrosis de mano?

Una combinación de factores, principalmente genéticos y ambientales. Los pacientes suelen recordar: “Mi madre o abuela tenían las manos así”

También pueden existir otros factores asociados: aumento de edad, traumatismo, trabajos específicos con movimientos repetitivos de las manos, etc.

El Tratamiento debe ir encaminado a aliviar el dolor, mejorar la capacidad funcional y retrasar la evolución de la enfermedad.  Para ello, serán claves dos cuestiones que ayudarán a normalizar la situación:

  1. Educación del paciente: Crear un clima positivo que evite comentarios derrotistas.

Explicarle factores que puedan resultar nocivos, medidas de protección articular y de prevención como: realizar ejercicio en agua caliente (ej: cogiendo monedas), aplicación de calor (para mejorar dolor y rigidez) o de frío (para brotes agudos inflamatorios), reposo en fase de dolor o no forzar la articulación afectada.

  • Consejos prácticos para la vida diaria como: utilizar aparatos eléctricos para exprimir o abrir latas, usar utensilios de cocina ligeros y con mangos gruesos, sujetar los platos por debajo con las palmas de las manos, evitar grifos de rosca y usar mejores monomandos, etc

De este modo, mi paciente ha ido reduciendo su temor al comprender su efermedad e ir adaptándose a lo que tiene, utiliza un vocabulario menos alarmista y su creatividad se ha despertado para volver a hacer cosas que antes “no podía”, simplemente ha encontrado “sus” alternativas. Me gusta decirles que en lugar de manos artrósicas tienen unas manos “trabajadas”

Soy Paloma, fisioterapeuta dedicada al mundo sanitario desde hace más de 15 años. He trabajado en patología traumatológica en general, dedicando los últimos 5 años a pacientes con problemas de hombro, codo, muñeca y mano.

Comencé intentando comprender el cuerpo humano, ahora intento aprender cómo funciona el ser humano. Con la experiencia he descubierto que no soy la solución a los problemas de mis pacientes, soy quién les acompaña en su resolución.

Apasionada de mi profesión y encantada de contribuir con artículos, respuestas a preguntas de pacientes y lo que surja en este blog especializado y profesional dedicado exclusivamente a mejorar la vida de los pacientes.

Gracias Elena por tu profesionalidad y por haber creado este espacio dedicado, en gran parte, a la mano. Además de nuestra vocación, destacaría la motivación por cada uno de nuestros pacientes, la creatividad y la dedicación personalizada en cada caso que hemos compartido. Todo ello hace que nos impliquemos al máximo complementando nuestras profesiones y dando como resultado un gran equipo. Todo esto se ve reflejado en resultados y opiniones de los pacientes.

Hasta pronto!